La multitienda la polar a producido uno de los mayores escándalos
financieros de nuestra historia
reciente, el movimiento estudiantil se toma las calles y logra grandes
masas de adhesión política y ciudadana, la televisión me enfrenta a que el
imperio Murdoch cae estrepitosa e inexorablemente en Inglaterra al tiempo que
en Washington Barak Obama se retira enojado de una reunión en que participaban
líderes del partido republicano.
Miro por la ventana de mi
departamento, salgo a la calle; y las tiendas y restaurantes de Santiago me
muestran una economía creciendo a tasas que hace mucho no se experimentaban,
los diarios indican un buen precio para
la libra de cobre que pareciera durara para siempre. Me estremezco, observo que
la sociedad cambia a pasos de gigantes y experimento lo que muchas veces leí en
los libros de comunicación o estrategia que vaticinaban cambios dramáticamente
históricos.
Es cierto que Barack Obama ya no
estaré enojado con los republicanos la próxima semana o que el movimiento
estudiantil deberá experimentar una baja de su actividad y volver a la
“normalidad” del aula y otras noticias captaran nuestra atención en la
televisión. Hace muy poco nuestra atención estuvo en los levantamientos
populares en Egipto, Yemen y Libia. Los cambios no son nuevos, es la velocidad
de ellos lo que hoy cuenta.
El futuro ya llego.
La historia suele concebirse como
la secuencia de acontecimientos ocurridos en el pasado. Sabemos eso si, que no
todos los acontecimientos tienen el mismo impacto posterior o cada instante la
misma fecundidad.
Debo preparar una exposición a un
grupo de empresarios. Pienso que el éxito produce modorra y que en este
escenario no querrán escuchar que deben aprender y estar preparados y bien dispuestos.
No querrán escuchar por sobre la abundancia de este momento preciso que nos
encontramos en el umbral de una nueva era histórica y que tal ve seremos
protagonistas y testigos de los mas grandes cambios que halla experimentado la
humanidad hasta ahora. Lo que si querrán escuchar es que los primero comprendan
esto y estén bien dispuestos podrán visualizar oportunidades nuevas que otros
no podrán percibir y obtener grandes ventajas en sus respectivos campos de
acción.
¿De que querrán conversar los empresarios
hoy?
Yo estoy en las conversaciones
que inventan el mundo, estoy en las conversaciones de que todos los momentos,
en particular los que estamos viviendo, encierran oportunidades para los que
están dispuestos, estoy en las conversaciones de abrir posibilidades donde
otros no las ven, estoy en las conversaciones de que este será un tiempo muy
especial para que los hombres y mujeres cualquiera sea la posición que ocupen
en la familia, sociedad, empresas o emprendimientos, puedan manifestarse como una
gran posibilidad de ganar dinero, posiciones de mercado, innovar, crear
productos, diversificarse en fin, estoy en la conversación de que es tiempo de
arriesgar.
Lo que
encuentro apasionante en medio de toda esta incertidumbre en que nos hallamos inmersos, es que entonces
el futuro no está previamente ordenado. Es decir, el mundo y el futuro me
necesitan. Las redes sociales lo demuestran y posibilitan. Yo soy protagonista
de mi historia.
La pregunta
siempre es que oportunidad hay en esto que esta ocurriendo para mi.
“En tiempos de cambio
los que estén abiertos a crecer y aprender heredaran el mundo, mientras que los
que ya aprendieron se encontraran hermosamente equipados para un mundo que ya
no existe “ (Eric Hoffer).
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