Me llama la atención la cantidad de programas de formación en liderazgo que existen en el mercado, ya sea que estas ofertas sean en forma de cursos, talleres, seminarios, diplomados, etc. Obviamente me llama la atención, asociado a estas ofertas, la gran cantidad de personas que se preocupan de su propia capacidad de liderar y como están dispuestas a sacrificar tiempo y dinero en tener una mayor capacidad de liderar.
¿Por qué querer ser un líder? ¿Por qué es importante el liderazgo?
Principalmente considero que el liderazgo es un fenómeno sobre valorado en las empresas.
Como bien lo indican Joseph Boyett y Jimmie Boyett es el libro “Hablan los gurús”, el liderazgo es una cuestión de conjunto.
“Aunque existen algunas características comunes a varios líderes, como pueden ser el deseo de liderar, la disposición para tomar riesgos, la necesidad de conseguir objetivos, etc., estas características no son necesariamente compartidas por todos los líderes
La única característica que diferencia a los líderes de los no líderes es que los líderes tienen seguidores.
El liderazgo tiene que ver fundamentalmente con la relación entre líderes y seguidores; por eso, la tarea principal de todos los líderes es construir y mantener una sólida relación con los demás.
El liderazgo ocurre como consecuencia de una serie de acontecimientos independientes. Por eso, una persona que triunfa como líder actualmente, puede no ser líder mañana o no serlo en un grupo diferente de seguidores.”
Esta última idea es muy importante puesto que normalmente se considera que el liderazgo es una característica de algunas personas y que por lo tanto esta presente en ellas 24 x 7 y no como una fenómeno mas bien no permanente.
El liderazgo me recuerda a un juego infantil que llamábamos “corre el anillo, corre el candado” y que consistía que un grupo de personas se reunían normalmente en una ronda y todos juntaban las manos similar a lo que se hace en una plegaria. Una persona guardaba un objeto pequeño entre sus manos y recorría el grupo repitiendo “corre el anillo, corre el candado” al tiempo que habría las manos de ellos disimuladamente con sus manos, siempre manteniendo la actitud de plegaria en sus manos y traspasando el objeto a algunos de ellos sin que los demás pudieran darse cuenta. El juego consistía en descubrir quien tenía ahora, entre sus manos, escondido el objeto.
Volviendo al tema del liderazgo, este puede pasar de mano en mano del mismo modo que el objeto del juego que menciono. No debe confundirse liderazgo con autoridad. Mientras esta última es una potestad y/o facultad de hacerse obedecer, emanada normalmente de una fuente independiente que le da legitimidad o regula su uso, el liderazgo fluye de la libre elección de los seguidores.
En consecuencia ¿Por qué preocuparse de ser un líder del grupo o equipo sobre el cual de todas formas tengo autoridad?
Tal vez podamos descubrir razones de eficiencia y considerar que una parte del incremento de los resultados no sólo es producto de una autoridad bien ejercida, sino que al liderazgo practicado y a una dosis de voluntad de los que eligieron ser seguidores.
Puede ser, no me niego a esa posibilidad. Aunque reconozco que me sigue pareciendo extraño hacer un programa de liderazgo para un porcentaje importante de una organización. ¿Qué sucede si todos en su afán de liderar terminan en conflictos con otros? ¿Qué pasa si se entiende que lo correcto es ser líder y no seguidor y me esfuerzo en ello?
Los lideres necesitan seguidores para serlo, no otros líderes a su alrededor.
Distinto es el fenómeno del emprendimiento. Un emprendedor se fortalece si tiene otro emprendedor cerca.
Entiendo el emprendimiento no como un conocimiento sino como una habilidad que podemos resumir mas o menos formalmente, así: la visualización de oportunidades, el protagonismo por sobre la victimización y la tendencia a la acción como forma de abordar los obstáculos y no solo la reflexión sobre sus posibles soluciones.
Esta definición permite concentrase en tres valores aplicables a cualquier miembro de una organización y en cualquier circunstancia: No andar de Víctima por la vida, Visualizar oportunidades y actuar
A partir de estas reflexiones es que considero más importante difundir los valores del emprendimiento que los del liderazgo para mejorar la dirección de empresas.
Puede que mi enfoque sea reduccionista o francamente equivocado, pero tiendo a pensar que necesito un 90% de emprendimiento y un10% de liderazgo en cada miembro de la organización.
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