En la hora final
del taller que desarrollamos juntos y cuando nos disponíamos a conversar de
cual es el proyecto que querían construir para la Universidad de la Frontera o
cual creían ustedes que era lo que el rector esperaba de ustedes, aparecieron tres palabras que llamaron
mi atención y sobre la cual les invito a reflexionar para los efectos de poder
desarrollar un proyecto para la universidad y su comunidad. Estas tres palabras
son: Emprendimiento, empleabilidad y construcción de marca (Universidad de la
Frontera).
Si bien es cierto,
el emprendimiento y la empleabilidad son hoy percibidos como fenómenos humanos
distintos, tienen también elementos comunes. Personalmente, tiendo a pensar que
estas diferencias se irán estrechando en el tiempo hasta constituirse en un
mismo fenómeno.
La Empleabilidad, podemos
hoy entenderla como el conjunto de conocimientos y competencias que permite que
una persona obtenga un empleo de acuerdo a su calificación. Por su parte se
entiende hoy el emprendimiento un conjunto de actitudes, conductas y hábitos,
(adicionales a los conocimientos y competencias), que hacen que las personas
tomen la iniciativa frente a su entorno y realicen proyectos sobre dicho
entorno.
Frente a los
vertiginosos cambios que enfrentamos en un mundo global. Cambios no solo de
tecnológicos, políticos o
económicos sino que aún más profundos. Alguno de ellos, enjuician ideas que dieron sustento o fueron
la base de lo que hasta hoy hemos entendido por civilización occidental. Entonces,
frente a la magnitud de esos cambios, cabe preguntarse, si la diferencia que hoy percibimos
entre emprendimiento y empleabilidad tienen sentido práctico. Cabe también
preguntarse si el concepto de universidad sigue siendo el mismo que nos ha
regido hasta ahora..y así sucesivamente con muchos de los principios e ideas
que nos acompañan hasta hoy.
En consecuencia,
hay que preguntarse, también, si será posible en un futuro cercano dotarse del
sustento económico necesario y de sentido existencial basado sólo en
conocimientos y competencias. ¿Hasta donde podré avanzar en el desarrollo de
una vida profesional si no he desarrollado la capacidad de actuar con
iniciativa frente al entorno y realizar proyectos en virtud de las inquietudes,
intereses y preocupaciones que me despierta dicho entorno ¿ ¿Qué pasa si el
entorno no me despierta nada? ¿Qué pasa si el entorno no me despierta ni
inquietud, ni interés, ni preocupación? ¿Qué pasa con mi vida profesional?
Me asiste la profunda
convicción de que en este mundo, la gente necesita ser una oferta para los empleadores potenciales,
al mercado o sus comunidades. La
base para constituirse como oferta esta en la habilidad de escuchar con sentido
y de empatía, en el profundo respeto por el otro. Interpretando las diferencias
como un espacio de oportunidad de crecimiento, aprendizaje, compromiso y servicio. Desarrollarse como oferta
es el primer paso para sustentar una empleabilidad poderosa y/o encarnar
conductas y hábitos emprendedores. Lo imprescindible no esta en la diferencia
aparente o no entre empleabilidad o emprendimiento, si no que entender y aprender que para fluir en el mundo en
los próximos años, desarrollar una oferta, desde la perspectiva propuesta es la
primera prioridad y debería ser asumido con rigor en un programa universitario.
Constituirse como
oferta, requiere previamente de constituirme como un ser humano inquieto,
angustiado por el entorno. La angustia es bienvenida si está acompañada de la
esperanza. Un ser humano que no tiene inquietud alguna respecto de su entorno
esta más bien en el vacío existencial y muy lejos de la iniciativa y de los
proyectos que se hagan cargo.
Entonces, a modo de resumen expresemos que lo
primero es la angustia (expresada como inquietud, preocupación o interés) por
el entorno acompañada de esperanza, sumemos la habilidad de escuchar con
sentido,captar diferencias de interpretación y reconocerlas como oportunidad,
tomar la iniciativa, Agregar creatividad, constituirme en oferta y obtener un
resultado. Ese resultado debe estar siempre relacionado con la satisfacción de
otro, a parte de mi propia satisfacción por lo obrado.
Al ponerme en la perspectiva del desarrollo de
un programa de emprendimiento para la Universidad de la Frontera, me aparece en
cuestión el concepto de comunidad.
Lo primero que me
aparece es que un abogado se forma en una comunidad de abogados, un medico en
una comunidad de médicos, un ingeniero en una comunidad de ingenieros y así con
cualquier ejemplo. Incluso yo podría plantear que un delincuente se forma en
una comunidad de delincuentes..Por ahí sale un contraejemplo que de puro
“innovador” se fue para el lado oscuro de la fuerza (como en la guerra de las
galaxias) pero en general me hace sentido lo que planteo. En el caso de la
delincuencia habría que desarticular la comunidad o crear otra más poderosa. De
todas formas sigue siendo un desafió de comunidad. ¿Se entiende?
Siguiendo en esta
línea argumental, un emprendedor se forma en una comunidad de emprendedores y
por lo tanto si queremos dotar a la UFRO de un programa de emprendimiento y
empleabilidad debemos dar cabida al nacimiento y florecimiento de una
comunidad.
Una comunidad se
construye sobre la base de una historia, valores, ritos, formas de hacer y pensar.
Formar
emprendedores no tiene que ver con enseñar conocimientos, cualquiera sea este,
sino que con una comunidad de personas que participen de valores comunes y den
sustento a de actitudes, conductas y hábitos que las distinga sobre otras. Este
rasgo distintivo es o que llamamos emprendedores.
Por ejemplo, el emprendimiento no tendría que ver
inicialmente con los conocimientos para elaborar un plan de negocios, del mismo
modo que un “terrorista” no tiene que ver con la “metralleta”. El “terrorista” se
forma en la ideología y en una forma “particular” de observar la realidad y que
comparte con otros. A partir de esa forma particular de observar la realidad es
que emociona de manera coherente con algunos seres humanos y diferente a otros,
es que de pronto surge la pregunta ¿Qué pasa si nos conseguimos unas
metralletas?
En definitiva,
“formo comunidad” al comunicarme (conversar) con otros. Esa pregunta a ellos
que son parte de la comunidad que nosotros llamamos “terroristas”, les hace
sentido, independiente de la respuesta,
en otras comunidades la pregunta no tiene sentido. Es decir, la
conversación no tiene sentido.
Yo espero que se
rían con el ejemplo…no deseo formar terroristas sino que emprendedores. Lo que
les quiero mostrar con el ejemplo es que antes de la existencia de la comunidad
la pregunta ¿Qué pasa si nos conseguimos unas metralletas? No tenia sentido.
Por lo tanto,
formar una comunidad de emprendedores tiene que ver con instalar la
conversación del emprendimiento. ¿Se acuerdan de las películas la comunidad y
el diablo se viste a la moda. ¿ ¿Qué conversación estaba instalada? ¿Quién la
instaló como conversación?
Lo que debemos
construir es una comunidad de personas conectadas con su mundo emocional y a
las cuales se les develen sus angustias y poner esperanza para esas angustias.
Emocionalmente hablando, emprendimiento es angustia con esperanza. Me angustia,
enoja, molesta lo que esta pasando y tengo la esperanza de cambiarlo. En
consecuencia me pongo en acción, emprendo. Lo que me angustia, enoja, molesta
puede ser cualquier cosa. La calidad de un servicio, la inexistencia de un
producto, la falta de un comportamiento, etc. Si me molesta que maten ballenas
y tengo esperanza de aportar a que esto no suceda, formo greenpeace o me enrolo
con ellos y desarrollo la acción de montar una ballena y enfrentar a los
barcos. ¿Lo han visto? Son geniales ¿les parece esto como un emprendimiento?
De pronto en alguna
conversación de esta comunidad de angustiados por las ballenas aparecerá el
propósito de conseguir financiamiento y alguien preguntara ¿Por qué no hacemos
un plan de negocios?
Primero es la
angustia (inquietud) y después el plan de negocios, aprender chino mandarín o
conseguir la tecnología. ¿Sé entiende?
Lo que requerimos
es construir una comunidad de emprendimiento en UFRO cuya característica central sea la de personas inquietas,
creativas, constituidas como ofertas para sus comunidades, comprometidas,
capaces de visualizar oportunidades y orientadas al logro.
Esta comunidad de
emprendedores deberá ser un aporte sustancial a la universidad y por cierto un
eje central en la construcción de una “marca”, Universidad de la Frontera más poderosa al estar más cerca
de su comunidad por la inquietud y angustia de las personas que conformarían este
movimiento pro empleabilidad y
emprendimiento.
La invitación
central es, “sean el ser que deciden ser”. La autenticidad primero. El ser
siempre es una decisión y el tener una consecuencia.
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